jueves, 14 de octubre de 2010

Dulce

Dulce, como un fugaz trago al más amargo de los licores, has entrado por mis ojos, has salido por mi boca. Suspiros de reciclaje. Usar y tirar, y llorar. Dulce, como algo insípido a lo que eché azúcar porque no me daba la gana de que fuera amargo. Dulce, y gracias a que encontré el azucarero, aunque fuera por casualidad. 

Gris, como tus ojos en mis sueños, donde no hay colores, y tú te apareces como una sombra, metáfora de lo que en realidad eres. Gris, como la chaqueta que llevo puesta, que aquí hace frío, y tú me faltas. Gris como el noviembre que nos unió hace ya tantas lunas.

Cierto, como que estoy aquí, y como que doy pena. Cierto, como que el recuerdo de tus labios no me deja dormir, y si me atrevo a hacerlo, voy a soñar con ellos. Cierto, como que fuiste dulce, y yo he vuelto a ser gris. 

1 comentario:

Powered by website analytics technology.