lunes, 6 de diciembre de 2010

Algo que encontré o robé II

Llegó Diciembre, con perfumes del pasado, besos que no se dieron, abrazos que se invirtieron y deseo que se derretía como la nieve que caía.
La gente sin cara se dirige a ningún momento concreto en el tiempo, y yo, aquí, caminando con ellos.

APR

jueves, 2 de diciembre de 2010

Lucky to have been where I have been

Do you hear me? I'm talking to u, across the water, across the deep blue ocean, under the open sky... oh my.. baby, i'm trying... Boy I hear u in my dreams, I feel ur whisper across the see, I keep u with me in my heart...You make it easier when life gets hard...

I'm lucky I'm in love with my best friend... 

lunes, 29 de noviembre de 2010

...porque no me tiembla el pulso si te veo

Me gustó ser parte de tu vida, me gustó ser dueña de tus noches, compartir contigo tus manías...me gustó que me besaras en el... me gustaron todos tus detalles y esa forma tonta en que decías que como tú no iba a quererme nadie, que como yo nadie te entendería... Pero no me tiembla el pulso si te veo, y me imagino ya durmiendo sola. Porque no me duele este vacío que dejas en un amanecer de largas horas. Del amante, amor, al amigo, amor... se nos fue el amor, se nos consumió. Y yo, que declaré la guerra a quien nos separaba....

sábado, 27 de noviembre de 2010

Algo que encontré o robé

El actor se mira a los ojos. A sus ojos, en el espejo del camerino, por donde habían pasado miles de personas hechas una. Pero esta vez era distinto, esta vez el maquillaje se había cuarteado y el espejo no reflejaba NADA. Ni al personaje, ni a él mismo.

Alfredo P.R.

jueves, 25 de noviembre de 2010

El último beso

- ...lo único en lo que pensaba era que iba a morir y no podía recordar la ultima vez que te besé. Es patético, pero quiero recordar la última vez que fuimos felices. No paro de intentar recordarlo y no puedo, no soy capaz.

- Me alegro de que estés viva. Fue un jueves por la mañana. Llevabas esa camiseta de Darthmouth que te sienta tan bien, la que tiene un agujero... te habías lavado el pelo y olía como a flores. Yo llegaba tarde a operar, dijiste que nos veríamos luego, te acercaste a mi, te apoyaste en mi pecho y... me besaste. Un beso rápido, de los normales, como si fuéramos a hacerlo a diario el resto de nuestra vida. Seguiste leyendo el periódico y yo me marché. Ese fue el último beso.

Anatomía de Grey

sábado, 20 de noviembre de 2010

Aquellas pequeñas cosas

Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia… pero su tren vendió boleto de ida y vuelta. Son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas…en un rincón, en un papel, o en un cajón…

Ella vino con una montaña de ropa en una mano, y en la otra esa tristeza que desde hacía meses le acompañaba como una sombra. “Escoge una” me dijo. Escoger… apenas dirigir la mirada hacia aquel montón era como tener un terremoto que empezaba en las tripas y terminaba en los ojos. Mirarlas y saber que nunca más vería  esas camisas en tu torso. “¿Qué escoja?”… Sería imposible acertar si tengo que elegir entre la camisa de rayas con la que tan moderno te creías, y la camiseta morada  con la que me quitaste los ruedines de la bici. ¿Qué recuerdo me gusta más, con cuál me quedo? Dentro de unos años mi mente (qué cosas, eh?) habría envuelto el resto de ellos para que no dolieran, aunque eso también me arrebatara poder sentir que estuviste 14 años en mi vida. Pero en aquel entonces la decisión se reducía a un puñado de ropa sobre la cama, y la vida no era ni la mitad de complicada. La misma cama en la que me despertabas a cosquillas. La misma vida en la que ya no estabas. El universo reducido a ese pequeño espacio donde las pequeñas cosas que dejaste aquí –tu alegría, tus ganas, tu maldita tecnología punta- eran sólo para mí, donde era la protagonista del drama y donde podía permitirme el lujo de derramar alguna lágrima sin herir a nadie más. Que ya bastante triste se había quedado el mundo desde que hiciste las maletas.

…son aquellas pequeñas cosas que el tiempo arrastra, allá o aquí, que te sonríen, tristes, y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.

martes, 16 de noviembre de 2010

A veces...

A veces, cuando estoy triste, me meto en tu jersey, y en la terraza pongo el mundo del revés sacando tu ausencia a relucir. Y mientras el frío va calando en mi nariz, me gusta fumar pensando en ti, y en tu silueta dando vueltas en mi colchón...y es que a veces, cuando tus manos se aferraban a mi espalda y despacito susurrabas que me amabas, dueña del mundo me sentía yo...y es que a veces, cuando en mi pecho encontrabas los latidos, eras capaz de predecir cada suspiro. Me empeño en recordar lo que pasó...amantes sin futuro ni estación, almas gemelas con distinto corazón. Y acepto que yo salí peor parada, pero por nada habría cambiado que mi tiempo se parara en tu reloj...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Clic

Fue un bum, un chas. Era de noche, creo recordar era de noche. O quizás era de día y el sol estaba cabreado. Un apagón, un cortocircuito, clic. Todo mi mundo se había desvanecido en un instante, aunque seguramente llevaba haciéndolo una eternidad. Clic. 21 días más tarde, habrías cambiado el curso de mi vida para siempre.

Leal, como ninguno. Amigo, amante, el amor de mi vida. Desapareciste de la faz de la tierra para curarte, para curarme a mí. 21 días. Ese es el tiempo que se tarda en resucitar. En aprender a luchar, en quitar las telarañas, crecer,  sanar. Como un castillo de arena derrotado por la tempestad…dejaste allí los cimientos, el tiempo hizo el resto; o quizás cada uno puso su granito. Un alcázar levantado sólo para ti, para cuando decidieras regresar y estar preparado para zambullirte en él.

Fue un bum, un chas, un clic. Fue saber, tener la certeza, de que éramos infinitos. Fue verte volver sin rasguños, aunque con muchas cicatrices, y saber que no me despachabas amor eterno manoseado. Fue mirarte como nunca antes lo había hecho, besarte como siempre imaginé. Fue fantasear con el después, fue que llenaras cada día de luz. Fue, es, tu hombro ante cualquier adversidad. Es no saber dónde acabas y dónde empiezo yo. Es toda la vida que tenemos por delante.

Incondicional, adictivo. Mi amante, el amor de mi vida. Mi mejor amigo

martes, 2 de noviembre de 2010

Intimidades


Debe ser por la manera en que te ríes,o cómo te anudas la bufanda antes de irte. Debe ser por tu estrabismo, aunque yo te llame bizco...debe ser que estás dentro de mi. O debe ser porque hemos ido hasta Florencia, o porque hemos paseado por Venecia. O porque juntos, hasta los Picos de Europa, o porque has sido el primero en dejarme sin la ropa. O por ir juntos siempre al cine, por no querer que la película termine, o porque a oscuras, yo me achucho a tí, y tu me descubres mirando de reojo tu nariz.

Por meterte conmigo a cada instante, por no  ponerte ese par de feos guantes. Y aunque intento no quererte demasiado, sé que un poco me has dejado calentito el corazón.

Aunque no entiendo nada, NADA de la vida, no me arrepiento en nada, en NADA de la mía...

Y aunque intento no quererte demasiado, sé que un poco me has dejado calentito el corazón.

jueves, 21 de octubre de 2010

Un millón de besos; uno por cada sueño que quiero cumplir contigo

"...Y mientras tanto pienso en ti. Tengo tantas cosas que decirte que me parece mentira que hayas sido mi amigo durante dos años. Revisando mis fotos -ya sabes, borrando, moviendo ficha, pasando página- veo fotos nuestras haciendo el tonto, un día cualquiera, faltando a clase. Y me río, ¿quién nos lo hubiera dicho?. Pero supongo que siempre lo supe. Siempre me dije "alguien así quiero para mi futuro", como algo idílico e imposible, y me lamenté por estar atrapada en una relación que no me aportaba ni la mitad de lo que aportaba yo. Y ahora nos veo tan libres, con tantas posibilidades y opciones por delante. Y me veo independiente, veinte pasos por delante de mí misma hace un mes. Quizás feliz todavía no, pero no infeliz. Veinte veces más madura, con veinte pasos más de perspectiva, con veinte sueños más, veinte pasos más cerca de ti. ¿5700 kilómetros...? jamás hemos estado más cerca que ahora."

lunes, 18 de octubre de 2010

Inventario

Las cosas que me dices cuando callas. Los pájaros que anidan en tus manos. El hueco de tu cuerpo entre las sábanas, el tiempo que pasamos insultándonos.
El miedo a la vejez y a los almanaques. Los taxis que corrían despavoridos. La dignidad perdida en cualquier parte. El violinista loco, los abrigos.

El espacio que ocupas en mi alma. La locura acechando agazapada. La batalla diaria entre dos cuerpos. El llanto en las esquinas del olvido, las cenizas que quedan, los despojos.
El hijo que jamás hemos tenido, el tiempo del dolor, los agujeros. El pasado ladrando como un perro, el exilio, la dicha, los retratos.

La lluvia, el desamparo, los discursos. Los papeles que nunca nos unieron. La redención que buscas entre mis muslos. Tu nombre en la cubierta del cuaderno.
Tu modo de abrigarme el corazón. Mi barca a la deriva, mi canción. El bramido del viento entre los árboles. El tiránico imperio del absurdo, los oscuros desvanes del deseo.

El padre que murió cuando era niña. El beso que se pudre en nuestros labios. El naufragio de tantas certidumbres, el derrumbe de dioses y mitos. La oscuridad en torno como un túnel, la cama navegando en el vacío.

El sexo rescatándonos del débil, el grito que oradó la madrugada. El amor como un rito en torno al juego. El insomnio, la ausencia, las colillas. 
Las heridas que ya ni dios nos quita, la mierda que arrastramos sin remedio. Todo lo que nos dieron y quitaron, los años transcurridos tan deprisa.


El pan que compartimos, las caricias. El peso que llevamos en las manos. 

jueves, 14 de octubre de 2010

Dulce

Dulce, como un fugaz trago al más amargo de los licores, has entrado por mis ojos, has salido por mi boca. Suspiros de reciclaje. Usar y tirar, y llorar. Dulce, como algo insípido a lo que eché azúcar porque no me daba la gana de que fuera amargo. Dulce, y gracias a que encontré el azucarero, aunque fuera por casualidad. 

Gris, como tus ojos en mis sueños, donde no hay colores, y tú te apareces como una sombra, metáfora de lo que en realidad eres. Gris, como la chaqueta que llevo puesta, que aquí hace frío, y tú me faltas. Gris como el noviembre que nos unió hace ya tantas lunas.

Cierto, como que estoy aquí, y como que doy pena. Cierto, como que el recuerdo de tus labios no me deja dormir, y si me atrevo a hacerlo, voy a soñar con ellos. Cierto, como que fuiste dulce, y yo he vuelto a ser gris. 

La historia de amor más bonita del mundo

Cuéntala las veces que quieras. No dejará de ser cierta. 

domingo, 3 de octubre de 2010

Paraísos

Como pequeñas hormiguitas, tus dedos van recorriendo, juguetones, las líneas de mi espalda. Parece que quieras aprenderte de memoria cada una de mis curvas, apenas reconocibles al contraluz del sol de media tarde. Es en ese instante, exhaustos, sudorosos, y saciados el uno del otro, en el que todo queda en calma y se detienen los relojes, cuando me gusta mirarte sin que te percates. Tú sigues relajado, ahí tendido, perdido en tu pequeño paraíso, y yo puedo dejar volar mi imaginación y observarte hasta gastar cada poro de tu piel… tu piel, erizada y expectante, como más se me apetece. Tus labios entre abiertos, agotados, y en ellos todavía mi saliva. Tus ojos que, de repente, vuelven a este mundo para encontrarse con los míos. Y en ti, esa mirada que me dice que no me mueva nunca de tu lado. Y para cuando queremos darnos cuenta, ha vuelto a girar la noria y me encuentro de nuevo con mi boca en tu cuello. Los relojes vuelven a la vida, y tus manos vuelven a mi cintura. El alma en los labios, tu aroma en mi aroma. Mi lengua, tu oreja. El sol apagándose. La vida encendiéndose. Tus dedos, veloces, buscando por los rincones. Mi cadera. Tu cadera. Tu ritmo marcando mis latidos. Bailamos, bailamos hasta que la habitación queda completamente en penumbra. Rugimos…. Y después, todo en calma, mientras besas mi libertad y me agarras por la cintura como si fuera a marcharme.

Amor…no pienso irme a ninguna parte.

sábado, 2 de octubre de 2010

Héroe

Por alguna razón, cada día espero que tus llaves sean las que abren la puerta. Cada minuto, de cada hora, de cada día durante toda mi vida.

Adiós, héroe. Adiós.

viernes, 1 de octubre de 2010

Dando pasos

Porque a veces encuentras las palabras en otras bocas....

Me he cansado de tirar la toalla. Voy quitandopoco a poco telarañas. No he dormido esta noche, pero no estoy cansada. No he mirado ningún espejo, pero me siento guapa. Hoy, me he puesto color en las pestañas. Hoy me gusta mi sonrisa, no me siento una extraña. Hoy sueño lo que quiero sin preocuparme por nada, hoy soy una mujer que se da cuenta de sualma. Hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mí, que NADIE puede hacerme daño. Hoy voy a comprender que el miedo se puede romper de un solo portazo... Hoy voy a hacer reír porque mis ojos se han cansado de ser llanto, hoy voy a conseguir reírme hasta de mi, y ver que lo he logrado.

Hoy voy a ser la mujer que me de la gana de ser. Hoy me voy a querer como nadie me ha sabido querer. Hoy voy a mirar pa'lante, que pa'trás ya me dolió bastante....Hoy voy a conseguir reírme hasta de mí. Y ver que lo he logrado...

Bebe, Ella. 
Yo.


http://www.youtube.com/watch?v=Z-Fz0yTD6jA

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Pedir por pedir

Locuras, ¿por qué estarán tan mal vistas? Cuando somos pequeños las tenemos todas, y todas a la vez, y bendita locura la nuestra. Es como si estuviera justificado ser salvaje e irracional. Y yo hoy digo, ¿por qué no? ¿Hemos perdido el derecho? No me justifiques hoy, enciérrame si quieres cuando se me vaya la fiera que últimamente se pasea a sus anchas dentro de mí. Hoy quiero ser descabellada, y pedir, pedir por esta boca.

Quiero que te vayas. Quiero que me odies y que llores mares enteros. Quiero que sufras, pero que seas feliz. Quiero que rehagas tu vida pero que nunca me olvides. Quiero que mis fotos sigan para siempre orando en tu pared pero que pongas otras nuevas. Quiero que ames, y que no lo hagas. Quiero que me llames, pero no quiero escucharte. Quiero que pruebes mil bocas pero que mi sabor sea el único que anheles. Quiero que me borres de tu vida, pero ser la más importante.  Quiero que me DEJEN ser estúpida y llorica porque me has herido. Quiero que no te acerques a mi gente pero que no los pierdas. No quiero escuchar nada de ti, y a la vez quiero saberlo todo. Quiero que no me duelan tus mentiras, quiero creérmelas todas una a una. Quiero escupirte en la cara por traidor, por Judas, pero quiero comerte los labios después. Quiero no echarte de menos cuando no estás, y a la vez no tener que hacerlo. Y quiero no seguir esta mentira pero estar contigo para siempre.

Locura, bendita locura.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Borrascas

...Como cuando te despiertas y te das cuenta de que has dormido más horas de las que deberías...como si te faltara el tiempo. O todo lo contrario, como cuando la verdad cale como una jarra de agua fría sobre tu cara: despierta, levántate. 
Hay días en que al poner los pies descanzos en el suelo sólo eres capaz de ver todo lo que falta a tu alrededor. Sólo puedes pensar en que ya no hay 24 de Diciembre, ni 25, ni 26. Ya no hay sólo dos platos de pollo asado sin comer, ni Pearl Harbor los domingos por la tarde. No hay juegos descargados que no quiero, ni un constante teclear de sonido de fondo por las noches, ni “buenos días por la mañana, dandantirurirurán”. No hay una cámara persiguiendo cada paso que doy en la vida, ni ruta del jamón. Ya no hay sobaos en el horno, ni karaoke en noche vieja, ni dejar a medias Los Increibles, ni ver Los Otros a solas por las noches. Ni tecnología punta, ni qué vas a ser de mayor, ni libros olvidados. No hay cabalgatas, no hay saltos en la orilla, no hay atascos en la avenida. 

Te fuiste y te lo llevaste todo, maldita sea.

TODO

martes, 21 de septiembre de 2010

Y llegaste tú

Estaba tirada en la acera y el sol de media tarde me abrasaba la frente. Estaba abandonada, desahuciada, herida, perdida en el peligro de la nada. Sin sentido, vacía, y rota. Con todo el peso del mundo orando hondo en mi espalda, con la culpa y la tragedia escritas en la cara. Y para nada el día cálido y reluciente se antojaba apetecible, pero no se le puede pedir lluvia a un siete de julio, ni aunque quieras que vaya acorde a tu estado de ánimo. El tiempo se había parado en un solo instante. Se cerró una puerta, di tres pasos, sonó un teléfono. Era el principio del fin, o quizás sólo el fin. Y llegó, como una oleada que no puedes controlar, como una verborrea interminable de palabras acumuladas durante años. Gotita a gotita. Dolor, resentimiento, y después… nada. Llegó como llega el otoño. Cayeron las hojas, marrones, marchitas. Cayeron los claros del día. Cayeron los grados, cómo no, y el frío caló. Y después caí yo.

Había empezado el camino y ni siquiera entonces lo sabía. Estaba sentada en el asfalto y eso, definitivamente, no era caminar. Y mientras quedaba enterrada entre los coches, mucho más altos que yo, sólo quería una razón para levantarme. Quien quiera que mueva los hilos, nunca le pedí nada, nunca creí en él. Pero allí, en la acera, mientras pasaban los minutos (¿horas, días?), rogué. Recé.

Y entonces llegaste .

sábado, 11 de septiembre de 2010

Juegos inocentes

¿Qué tal si esta noche me dejas a mí escoger a qué jugamos? Pero las reglas las pongo yo, no vaya a ser que vuelvas a liarme con tus besos de caramelo y se me enrede el alma entre tus dedos. Sólo siéntate y coge un poco de esa paciencia que nunca tuviste, que hoy vamos a jugar a que me quieres. No te asustes, es muy fácil… Cierra los ojos e intenta imaginar que no conoces el sabor de otros labios más que los míos. Piensa que sólo precisas de mis manos para explotar; que sólo quieres explotar conmigo. Aunque sea difícil, imagina por un momento que los demás no existen, y así, quizás me dejes a mi disfrutar unos segundos de la mentira de que sólo me quieres a mí. Durante un ratito no tendré el alma partida ni la sangre envenenada, y acaso dejaré que me endulces los oídos con cuentos y patrañas. Y mientras tus manos recorren como locas mi cintura, voy a esbozar mil y una sonrisas mientras supongo que, a la orilla de la chimenea, mis curvas son las únicas que tus dedos han rozado. Que sólo mis ojos conocen los detalles de tu cuerpo. Que sólo yo sé las dos palabras que te vuelven loco. Viajemos a aquellos abriles en los que sólo conocíamos del amor la inocencia, en los que mi aliento te robaba el sentido y debajo de las sábanas, sólo había sitio para dos. Alarguemos este juego hasta el infinito, que la realidad me da miedo y no me deja respirar. Piérdete en mi cuerpo y no tengas prisa, pero perdóname si mientras se me derrama alguna lágrima, nunca quise hacer trampas en el juego de la vida. Que cuando estemos agotados, tirados en la cama el uno junto al otro, me pondré mi careta de nuevo y volveremos a ser esos extraños conocidos callejeando de la mano por el camino equivocado.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Sinfonías


...Esta noche tengo el alma entre las yemas de mis dedos. Esta noche no existe miedo, ni culpa ni venganza, como si una varita mágica las hubiera borrado del mundo. Esta noche no hay ni tiempo ni dolor, ni fluyen los momentos; están estáticos para que podamos cogerlos, saborearlos, disfrutarlos, desgastarlos. Esta noche no hay mañana, ni estrellas en el cielo que no sean tus ojos, ni luna que no sea tu ombligo.
Por una mísera noche, no habrá mas sensaciones que el tacto de tus dedos sobre mi vientre, que el susuro de tu boca en mi oido, que el olor de tu cuello sobre mi almohada. Por unas pocas horas no habrá “peros”, ni “porqués”, ni otra verdad más real que la que abarcan nuestros ojos. Ni más sensaciones que tus besos callejeando por mi espalda.
Esta noche no hay ni frío ni calor, sólo el fuego que desprenden nuestros cuerpos; sólo la brisa que entra, helada, por la ventana abierta. Esta noche no me sobran los motivos para marcharme, ni me falta el aire porque no te tengo cerca. Esta noche eres el único que me roba el aliento, y además, el único que puede quedárselo. Esta noche eres sinfonías, atardeceres, mis pies en la orilla. Lo eres todo y eres nada, eres tú, y a veces, eres yo. Y eres Nosotros si quieres, o un “te quiero”, o una vida que es vida porque la iluminas tú. Esta noche no hay canción desesperada, ni aguardiente de despedida. Esta noche no termina, no habrá amaneceres, ni funcionan las manijas del reloj.
Tengo el alma entre las yemas de mis dedos, y esta noche es toda para ti
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