viernes, 12 de noviembre de 2010

Clic

Fue un bum, un chas. Era de noche, creo recordar era de noche. O quizás era de día y el sol estaba cabreado. Un apagón, un cortocircuito, clic. Todo mi mundo se había desvanecido en un instante, aunque seguramente llevaba haciéndolo una eternidad. Clic. 21 días más tarde, habrías cambiado el curso de mi vida para siempre.

Leal, como ninguno. Amigo, amante, el amor de mi vida. Desapareciste de la faz de la tierra para curarte, para curarme a mí. 21 días. Ese es el tiempo que se tarda en resucitar. En aprender a luchar, en quitar las telarañas, crecer,  sanar. Como un castillo de arena derrotado por la tempestad…dejaste allí los cimientos, el tiempo hizo el resto; o quizás cada uno puso su granito. Un alcázar levantado sólo para ti, para cuando decidieras regresar y estar preparado para zambullirte en él.

Fue un bum, un chas, un clic. Fue saber, tener la certeza, de que éramos infinitos. Fue verte volver sin rasguños, aunque con muchas cicatrices, y saber que no me despachabas amor eterno manoseado. Fue mirarte como nunca antes lo había hecho, besarte como siempre imaginé. Fue fantasear con el después, fue que llenaras cada día de luz. Fue, es, tu hombro ante cualquier adversidad. Es no saber dónde acabas y dónde empiezo yo. Es toda la vida que tenemos por delante.

Incondicional, adictivo. Mi amante, el amor de mi vida. Mi mejor amigo

3 comentarios:

  1. Y prometo seguir siéndolo mientras me lo permitas.

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  2. tu blog es una mierda! se deja encontrar cuando le sale de las narices, me indigna esto!

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  3. jo sara, es precioso, me siento muy identificada... =) un abrazo

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